jueves, 5 de abril de 2018

Películas que dialogan entre sí: Lady for a day y Midnight.-

Esta semana descubrí dos comedias encantadoras: Lady for a day (Dama por un día), de Frank Capra (1933) por recomendación de mi querida Hildy Johnson y Midnight (Medianoche), de Mitchell Leisen (1939). Ambas películas cuentan historias de Cenicientas urbanas (dos mujeres en contextos y con motivaciones completamente diferentes) y comparten la existencia de elencos maravillosos de ratoncitos hacedores.-
Lady for a day (Dama por un día) - Frank Capra (1933).-


En Lady for a day, Cenicienta es “Annie Manzanas” (May Robson), una anciana alcohólica que se gana el pan vendiendo manzanas en Times Square. Su vida se pone de cabeza cuando su hija Louise (Jean Parker) a quien envió a Europa cuando era una niña y a la que escribe cartas contando aventuras de la alta sociedad inventadas, le anuncia que está en camino a Nueva York para presentarle al Conde Romero (Walter Connolly), el padre de su prometido. Annie da todo por perdido pero sus amigos convencen al gangster Dave “el Dandy” (Warren William) - quien ha transformado a Annie en su amuleto de la suerte - de conseguir un departamento en un hotel de lujo y montar una farsa (marido para Annie incluído, interpretado de maravillas por Guy Kibbee) que asegure el consentimiento del Conde.-
Esta película es otra de las pequeñas joyas que esconde la filmografía de Capra. Es una de esas películas en las que nada sobra ni falta (tal vez una breve explicación de cómo llegó Annie al estado en el que se encuentra, pero tampoco es tan necesaria, podemos llenar el espacio imaginando que era la heredera de una fortuna que quedó librada a su buena suerte luego de un desgraciado romance prematrimonial). La película tiene además algunos momentos de gran belleza, en especial el encuentro de los jóvenes prometidos (Barry Norton interpreta a Carlos, el hijo del Conde) en el jardín; y un montaje rápido que hace que la acción no se detenga nunca.-
Pero sin dudas su mayor mérito está en el reparto. Absolutamente todos los actores están perfectos en su rol. Tanto los otros mendigos como los miembros de la banda de “el Dandy”, el mayordomo del departamento que consiguen para Annie o los políticos y policías que se suman hacia el final e incluso los vecinos de Annie, que aparecen brevemente, son una delicia. Y May Robson compone un personaje inolvidable; Annie lo tiene todo, rudeza, sensibilidad, vergüenza por su pasado, ansiedad por el futuro de su hija, dignidad…
Tratándose de una película de Capra, está presente el mensaje esperanzador del director. Aquí como en otras de sus películas, cuando todos se unen desinteresadamente en pos de un mismo objetivo consiguen superar las dificultades e incluso se convierten en mejores personas o  logran alcanzar sus propios objetivos (no quiero olvidarme de Missouri Martin - Glenda Farrell - la propietaria de un club nocturno eternamente enamorada de “el Dandy” y que al final parece conquistarlo por fin). Pero Lady for a day gana en cuanto a sutileza. A diferencia de otras películas más conocidas, en este caso los personajes no tienen cualidades absolutas, no representan al Bien y al Mal sino que tienen matices. De alguna forma Capra está apostando a que pese a algunas malas acciones, hay una bondad innata en los hombres.-

Midnight (Medianoche) - Mitchell Leisen (1939).-


Midnight - con una referencia explícita a la historia de la Cenicienta - sigue las aventuras de Eve Peabody (Claudette Colbert), una corista y cazafortunas norteamericana que, luego de perderlo todo en Montecarlo, llega a París únicamente con un vestido de lamé dorado y veinticinco céntimos en su cartera. Una serie de casualidades la lleva a involucrarse con la alta sociedad bajo la identidad falsa de una baronesa húngara. Eve llama la atención de Georges Flammarion (John Barrymore), un millonario que convence a la joven de continuar con la farsa para ayudarlo a separar a su esposa Helene (Mary Astor) de su amante Jacques (Francis Lederer). Paralelamente, Tibor Czerny (Don Ameche), un taxista húngaro que se enamoró de Eve la noche de su llegada a París remueve cielo y tierra para encontrarla y cuando lo logra, finge ser el Barón que intenta recuperar a su esposa.-
En este caso - a diferencia de Lady for a Day - el director y los guionistas (nada menos que Billy Wilder y Charles Brackett) se vuelcan de lleno hacia la comedia, sin demorarse en desarrollar situaciones que podrían resultar emotivas. El resultado es una película deliciosa, muy bien editada y que sortea con éxito el mayor escollo que este tipo de tramas suele enfrentar: generalmente llega el momento de las explicaciones y siempre es un momento en el cual el ritmo se estanca mientras un personaje explica a los restantes lo que la audiencia conoce desde el principio. Midnight (al igual que Lady for a Day) evita meterse en ese pantano y deja la farsa sin explicación, simplemente los personajes siguen con sus vidas. Pero no continúan de la misma manera (qué sentido tendría si así no fuera), Eve renuncia a sus sueños de riqueza y apuesta a que su vida junto a Tibor no repetirá la historia de pobreza y desamor de sus padres; y Georges reconquista a su esposa.-
Y sin embargo, los guionistas no pretenden dar ningún mensaje. Georges no actúa por un impulso altruista y cuando Helene cree descubrir, junto con su amigo Marcel (Rex O’Malley), la verdadera identidad de Eve, evita revelarla no por solidaridad sino porque desea evitar el ridículo ante la posibilidad de estar equivocada.-

Nuevamente, la belleza de esta película está en su reparto. Claudette Colbert y John Barrymore conforman un dúo cómico delicioso y Don Ameche (confieso que me sorprendió verlo tan joven, sólo lo había visto en sus roles de los años ‘80 y ‘90) camina entre la comedia y el romance con maestría. Rescato a los tres principales pero la verdad es que tanto aquí como en Lady for a day uno tiene la sensación de que los actores conforman un auténtico ensamble que está el servicio de estas historias en las que confluyen tantos intereses en torno a cada Cenicienta.-